Anemia
Existen tres tipos principales de anemia: ferropénica, megaloblástica y perniciosa. A continuación se tratará cada uno de ellos.
ANEMIA FERROPÉNICA:
Es la más común de las anemias y se produce por deficiencia de hierro. Puede ser debida a:
- Ingesta deficiente de hierro.
- Consumo excesivo de taninos (té). Es una situación muy rara.
- Por pérdidas excesivas: alteraciones en el ciclo menstrual, microhemorragias intestinales. Es lo más frecuente.
- Situaciones de mayor riesgo: etapas de crecimiento y desarrollo, embarazadas, pérdidas hemorrágicas, malabsorción y vegetarianos estrictos.
El déficit de hierro suele ir asociado a carencias de vitaminas y otros minerales (ácido fólico y zinc en embarazadas).
El hierro de origen vegetal o hierro no hemo se absorbe peor que el de origen animal o hierro hemo.
Favorecen la absorción del hierro: vitamina C, fructosa, ácido cítrico, proteínas (sobre todo los aminoácidos histidina, cistina y metionina).
Disminuyen la absorción del hierro: ácido oxálico (espinacas), taninos (café, té), fitatos (fibra de envoltura de grano de cereales), carbonatos, fosfatos, la carencia de ciertas vitaminas, el exceso de cobalto, zinc y cadmio, manganeso, plomo (elementos divalentes) que compiten con los mecanismos de transporte del hierro, el déficit de cobre y la insuficiencia de proteínas.
ANEMIA MEGALOBLÁSTICA: ANEMIA POR CARENCIA DE ÁCIDO FÓLICO (O VITAMINA B9):
Este tipo de anemia se presenta en algunas embarazadas y en lactantes que nacen de madres con deficiencia. La causa mas frecuente son:
- Dietas inadecuadas (alcoholismo crónico).
- Absorción y la utilización defectuosas del ácido fólico (anticonceptivos orales, anticonvulsivos, diálisis, enfermedades hepáticas...).
- El aumento de los requerimientos por el crecimiento.
Los depósitos normales de folato se agotan en el transcurso de dos a cuatro meses por una dieta deficiente de este elemento. La carencia de ácido fólico origina la aparición de una ánemia megaloblástica (similar a la producida por déficit de vitamina B12) con eritrocitos grandes e inmaduros. Los síntomas acompañantes son de fatiga, disnea, glosodinia, diarrea, irritabilidad, anorexia, glositis, etc.).
El tratamiento adecuado consiste en restituir los depósitos de folatos aumentando el consumo de frutas y verduras ricas en ácido fólico.
ANEMIA PERNICIOSA: ANEMIA POR CARENCIA DE B12:
La carencia de vitamina B12 es secundaria a la falta de factor intrínseco, una proteína del jugo gástrico necesaria para su absorción. Rara vez se encuentra un déficit de vitamina B12 de origen exclusivamente dietético (esto suele ser frecuente en veganos por no consumir ningún alimento de origen animal). La vitamina B12 sólo se encuentra en alimentos de origen animal.
Entre las enfermedades que pueden afectar la presencia de factor intrínseco se encuentran procesos digestivos como la aclorhidria, gastrectomías, enfermedades crónicas del páncreas, enfermedades que afectan al íleo, etc. Los síntomas repercuten en el tubo digestivo y en el sistema nervioso central y periférico. Pueden aparecer hormigueos en manos y pies, falta de memoria y parestesias, disminución del apetito y cansancio.
El diagnóstico se realiza mediante la prueba de Schilling, en la que se administra una dosis oral de B12 radiactiva y se mide la eliminación urinaria. Posteriormente se añade factor intrínseco comprobando el aumento de absorción y eliminación.
El alcohol disminuye la absorción de ácido fólico. La anemia perniciosa es frecuente en alcohólicos crónicos. Se aconseja no ingerirlo.
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